La anulación del otro a partir del mestizaje “El caso Mapuche”   Leave a comment

En relación a la otredad  me he planteado el tema del mestizaje como anulación del otro en la instauración de los Estados Nacionales,  específicamente el caso mapuche, en el discurso racial militar con respecto al origen de la identidad chilena.

Por Ana Millaleo

Voy a tratar de hacer un modesto y breve recorrido de los estadios discursivos en los que se ha instaurado la imagen del mapuche como ente fundante de dicha identidad y la posterior  negación de este como alteridad en pos del mantenimiento del orden homogenizante establecido.  La inscripción del mapuche en el pasado como la reducción de la otredad para hacerla controlable.

Utilizando los textos de Simone de Beauvoir, Hannah Arendt, Kojève, tratare de hacer una reflexión de la constitución del otro como esencia, la sociedad de masas y la homogenización discursiva, y   de las estructuras de dominación operantes entre Estado Chileno y Mapuche.  Otros textos a utilizar son el de Jorge Larraín “Identidad chilena”, de donde extraigo la versión militar – racial de chilenidad , a demás de realizar un ejercicio de rakiduam[1] utilizando conceptualizaciones propias del pensamiento cíclico mapuche.

Con respecto del porque elegí este tema y no otro,  es porque en tanto singularidad actuó y me relaciono con otros en base a la subversión de estos parámetros que para algunos son obvios.

“….El mestizaje predominó al norte y al sur del Biobío, al punto de que las fuentes históricas del siglo XVII señalan que sólo por excepción, en rincones muy apartados, quedaban indios puros. Desde entonces y hasta el día de hoy, los llamados araucanos – eufemísticamente, mapuches- no son más que mestizos, aunque sean notorios los antiguos rasgos…”

Sergio Villalobos R.

Araucanía: Errores Ancestrales (El Mercurio, 14 de Mayo, 2000, Pág. A2).

Es interesante ver como los discursos de genero al igual que los de racialidad se entremezclan, los recorridos teóricos que hablan de “las mujeres” y han intentado definirlas han hecho lo mismo con los Pueblos Originarios, la mujer como el indígena, siempre han sido el otro.

En el caso de la instauración del Estado Nacional Chileno se utilizó al mapuche como ente fundador, es la sangre mapuche valerosa y guerrera en conjunto con la hidalguía española las que dan origen a la nacionalidad chilena, conceptos que permitieron generar una homogeneidad ficticia que en esta instauración permite hablar de “los chilenos” como algo totalmente nuevo, fuera del conflicto que dio origen a esta raza.  Es en este paso en donde los mapuche se  convierten en lo otro, aquello que se pretende extirpar, porque pone en riesgo la unidad nacional, los dominantes transforman el mundo en busca del reconocimiento de la nación chilena.

“El hombre, para ser, en efecto, verdaderamente “hombre”, y saberse tal, debe pues imponer a otros la idea que se forja él mismo: debe hacerse reconocer por otros (en el caso limite ideal: por todos los otros). O más aún: debe transformar el mundo (natural y humano) donde no es reconocido, en un mundo donde ese reconocimiento sea posible.”[2]

El menosprecio hacia el mapuche  del presente, los constituye como otros, ya que fueron sus ancestros los victoriosos, los actuales mapuche son los vencidos, son la imagen del alcohólico, del que vendió su dignidad por las cuentas de vidrio que trajo consigo la modernidad. La conciencia dominante que inscribe al mapuche en la otredad, es la de la instauración de los estados modernos, los mapuche se convierten en esencia, se les engrándese en el discurso, para luego derrocarlos en la praxis.

La biología es aliada discursiva de esta anulación del otro, por medio del mestizaje racial supero lo mapuche, mantengo los elementos positivos que lo constituyeron en primera instancia y desecho los negativos a partir de una mixtura biológica, ya no quedaran mapuche o araucanos como  los llama la eminencia en la historiografía chilena Sergio Villalobos, sino mas bien mestizos.

“se pretende fijarla en objeto y consagrarla a la inmanencia, ya que su trascendencia será perpetuamente trascendida por otra conciencia esencial y soberana.”[3]

La otredad se reduce a algo que es controlable, el acto fundador que busca la homogenización en tanto chilenos, se basa en el acto de condenar al mapuche a la inmanencia, lo transformo en objeto, en un héroe inalcanzable, sus descendientes jamás podrán ser lo que el mapuche fue, por eso se constituyen en otros, a demás  se constituyen en impuros biológicamente para alcanzar tal ideal.

A partir de las estructuras de dominación occidental los mapuche, ahora mestizos “aprendieron” a ser chilenos, a comportarse como tal, introdujeron sus normativas, valores e idioma por medio de la educación formal, no es de manera inocente que los hijos de los Longkos fueron los primeros en ser educados al interior de la educación formal de este nuevo orden, el esclavo es esclavo por que es obligado a reconocer al amo.  En las etapas del pensamiento mapuche resistirse a la dominación del otro, se llamo Inkawün, que tiene que ver con la defensa de los derechos individuales y colectivos cuando estos se ven amenazados, esta conceptualización se basa en el marco histórico que dice relación con la defensa que realizaron los mapuche en contra de la invasión Inca, pero el proceso histórico que enmarca la relación con el “chileno” con el nuevo Inka,  se llama Wingkawün, que pese a la similitud etimológica de la palabra, su significado es totalmente contrario al primer concepto, esta palabra describe un proceso de Awingkamiento de blanqueamiento holístico.

Los mapuche fueron obligados a reconocer el triunfo de los nuevos invasores, fueron introducidos en sus estructuras de dominación y se les enseño que ellos ya no eran los mismos de antes, que su sangre perdió significado, los hicieron parte de lo nuevo, pero no como iguales sino como otros.

“La versión militar – racial de la identidad chilena es oposicional por excelencia, en el sentido de que mucho más claramente que otras versiones requiere de un “otro” al que hay que vencer y derrotar…. una identidad nacional basada en la guerra, por lo tanto, se afirma en la necesidad de tener algún enemigo para destruir. Y no sólo se trata de enemigos externos….Los mapuches han constituido desde la conquista en adelante un “enemigo interno”.”. [4]

Y como enemigo internos se les anulo, se les transformo en esencia. Tal como dice Poulan de Barre en el caso de las mujeres “todo cuanto sobre las mujeres han escrito los hombres debe tenerse por sospechoso, puesto que son juez y parte a la vez”,  esta misma frase puede utilizarse en el caso mapuche, ya que son los mismos enemigos quienes han escrito y descrito al mapuche como héroe,  no es de extrañar que la biografía de Pelomtraro halla sido escrita por un general del Ejercito de Chile, tampoco que cuando el Comandante en Jefe del Ejercito de este mismo país, discursea por los medios de comunicación, en cadena nacional, el retrato de Leftraro sea utilizado de telón de fondo.  Ahí se encuentra la esencia mapuche, de sangre fundadora, al parecer la realidad del mapuche, tal como la realidad femenina es difícil de encarar.

No todo es derrota y esclavitud,  en lo mapuche, existió un hecho que remeció la condición en que se encontraban los mapuche, un acto de nihilismo en la realidad transformada por los dominantes, esta fue el hecho llamado “La Marcación Painemal” a modo de resumen y para el fácil entendimiento: “A quienes eran considerados rebeldes, ladrones o peligrosos, se les marcaba el cuerpo, cual animales -corte de orejas o a fuego- para que fueran reconocidos por los demás colonos. El hecho que conmovió más fuertemente a la sociedad mapuche, y que más repercusiones tuvo, fue sin duda la denominada Marcación Painemal, que alude a un brutal hecho delictivo ocurrido en 1913, en que unos agricultores de Nueva Imperial secuestran y vejan a don Juan M. Painemal, y después proceden a marcarlo a fuego.”[5] Este hecho hace que los mapuche se den cuenta que vivir con la normativa chilena sea insoportable, el mapuche toma conciencia que había sido reducido a un animal, y que en su cuerpo por manos chilenas se le pretendía instalar el estigma de no humanidad, ya no tan solo eran mestizos  sino que eran reducidos a la condición de animales. Los mapuche sintieron angustia de la situación en que se encontraban, ya no podían sino que arriesgar su propia vida  para dejar de ser mestizos, e ir en búsqueda de la libertad inscrita en su propia normativa, no de la libertad moderna que quiso homogenizarlos.

Existe resistencia y  subversión a la esclavitud impuesta por la nación chilena hacia los mapuche, y existen a su vez estrategias de mantención del poderío por parte del Estado Chileno, podemos distinguir  a lo menos tres momentos discursivos dominantes sobre la imagen del mapuche: 1.- El mapuche como héroe, 2.- El mapuche Flojo, Borracho, 3.- El Mapuche terrorista, las dos últimos conviven y se complementan en la actualidad, y son los dos momentos discursivos que anuncian la muerte del mapuche fundador y el nacimiento de este mapuche como la otredad, una otredad enemiga y por cierto considerada no mapuche, ya que no coincide con el discurso primigenio de lo que se entiende por “ser  mapuche” .  Lo extraño en estos discursos, es que el mapuche, hablemos del neo mapuche, para seguir con su lógica, se constituye en otredad por no ser si mismo, es decir el mapuche es neo mapuche, porque los mapuche ya no existen, constituyéndose en una identidad otra de su propia identidad, los neo mapuche son enemigos de los mapuche y vienen a desmoronar la homogenización que se logro a partir del aporte biogenético que hicieron sus ancestros a la identidad chilena.

“A este respecto no es de gran importancia que una nación este formada por iguales o desiguales, ya que la sociedad siempre exige que sus miembros como si lo fueran de una enorme familia con una sola opinión e interés”[6]

A partir de las estructuras de dominación, a la que en la actualidad se suman los medios de comunicación se pretenden dar a conocer estos posicionamientos en que se ha enmarcado lo mapuche, para que todos reconozcan, que los subvertidos no son mas que otra cosa que no mapuche, los mapuche son “los palestinos del sur” eso dice la prensa, los mestizos en su aspiración de ser como sus ancestros se han convertido en otra cosa, pero en otra cosa amenazante, ¿y que otra cosa en la actualidad después del desmoronamiento de las torres gemelas es más amenazante que la subversión Palestina?, esta otredad es la que amenaza la norma.

“los hombres se convirtieron en seres sociales y unánimemente siguieron ciertos modelos de conducta, de tal modo que quienes no observaban las normas podían ser considerados como asociales o anormales.”[7]

El neo mapuche, nuevamente siguiendo la lógica dominante en la conceptualización,  es el terrorista, es anormal  porque pretende negar al Estado Nacional como ente hegemónico de poder para instaurar lo otro. Se hace reconocer, pero esto es insoportable a los ojos del dominante, por que es una amenaza a lo que esta resguarda, la economía,  el proyecto de estos no mapuche no debe a ojos del dominante insertarse en el mundo. Según Arendt la sociedad de masas no tiene quien, pero a mi parecer define el no quien de los que actúan en contra de su estabilidad normativa.

Volviendo a las etapas del pensamiento mapuche, podríamos decir que esta etapa de nihilismo,  por parte de los mapuche,  frente a una nacionalidad impuesta es la del Weftün es el renacer de la normativa propia como subversión a la impuesta, es un acto político en la medida en que actúan individualmente frente a una realidad que se les pretende imponer como homogénea, y en cierta medida son reconocidos como otros. Son quien por no ser lo impuesto y subvertirlo, se construyen como lo indefinido, como lo fuera de, como lo nuevo, como neo mapuche.

El mapuche se niega a  la muerte, a ser determinado como mestizo,  ya que de este modo sus actos se vuelven irrelevantes, se niega a ser parte de un mundo único y  vuelca sus acciones a  hacer presente que aun sigue ahí, que tal vez no es el mismo de antes, pero esa no es condición de una no existencia,  mas bien es un cambio que se dio en un contexto de lucha debido al choque con la cultura occidental. En la actualidad la lucha es  contra la normalización conductual  instaurada por la modernidad.

A modo de conclusión breve, de este micro ensayo, me gustaría hacer el siguiente ejercicio  utilizando la frase de Simone de Beauvoir “Uno no nace mujer, sino que se hace” podríamos decir  que en tanto Tuwün  y Küpan[8]“Se nace mapuche, y  se constituye en un triunfo seguir siéndolo”, uno nace diferente, mantener esa diferencia en tanto subversión al discurso del Estado Nacional Chileno es lo conflictual, “aunque sean notorios los antiguos rasgos”.

Ana Millaleo, socióloga


[1] Pensamiento mapuche,  forma de ver el mundo desde lo mapuche

[2] Alexandre Kojève, La dialéctica del amo y del esclavo en Hegel, Ediciones Fausto, Buenos Aires, p.19.

[3] Simone de Beauvoir, El segundo sexo, Editorial Sudamericana, Buenos Aires, 1999, p.31.

[4] Jorge Larraín, Identidad chilena, LOM, Santiago, 2001, p.157.

[5] http://biblioteca.serindigena.org/libros_digitales/cvhynt/v_i/1p/v1_pp_4_mapuche_c1_los_mapuche-10_.html

[6] Hannah Arendt, La condición humana, PIADOS, Buenos Aires, 1993, p.50.

[7] Op Cit, p.53.

[8] El Tuwün es el venir que nos inscribe en un marco territorial que puede ser concreto o abstracto, Küpan es nuestro origen familiar que dice relación con los ancestros sanguíneos como a su vez con los ancestros fundantes.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: